¿Para qué sirve un barco de papel?

Es viento lo que me interesa. Sus alas libres que mecen las olas del mar. Se acompaña de la luna coqueta y marea, y la salitre llega a la playa de un cielo, siempre es el cielo, lleno del brillo de la noche.

« Aprende a nadar», la voz me invita como canto de sirena, «Aprende a cabalgar sus aguas mansas y a la vez salvajes. Su infinito»

Yo miraba donde cortaba la linea el horizonte, allí no había huida posible

«Pero papá», le pregunté al viejo marino«¿por qué tengo que aprender a nadar?»

«Algún día te llamaran los peces y querrás sumergirte a buscar los tesoros que te prometan. Entonces el mar curtirá tu piel y seras un lobo navegando los senderos de la estrella polar»

«Y, si siempre he de acabar mirando el firmamento, buscando mi astro guía, las nubes esponjosas del sueño ¿por qué no me enseñas mejor a volar?»

«¿Teniendo tan cerca el agua?»

«Casi puedo notar como rozo el cielo»

«Te ayudare a construir tu propia barca»

«Un barquito de papel, con alas para que no se lo coma tu oceano»

«¿Para qué surque el mar celestial?»

«Si»

«Entonces tú ya sabes volar. Enseñame, enseñame tu a volar para que mi realidad no empequeñezca tu mundo»

LaRataGris

Texto e ilustración: LaRataGris ( https://laratagris.com/)
Voz: Isa Nafarroa (https://poguemahonex.wordpress.com/)

Legazpi – Sol

http://www.ivoox.com/legazpi-sol_md_1705629_1.mp3″

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Las voces roncas del pasado se establecen como asidero mental a nuestras más íntimas contradicciones.

Sólo en el juego encontramos la verdadera naturaleza de los momentos abstractos que componen nuestra sinfonía existencial.

El vagón se desplaza rompiendo las posibilidades y añadiendo viajeros como cartas de póker trucadas.

Sólo me interesan aquellos que llevan las suelas relucientes de tanto caminar.
Un proceso raro y automático de entretenimiento desglosado.

Sus ojos me dejan de inspirar confianza.
Me dan miedo los desconocidos que silban como theremines.

Por lo menos hoy me llevo el abrazo sincero de unos pocos, un gesto de complicidad con mi derrota. Elegimos sólo las puertas que se abren, pero abrimos todas las que haga falta.Rodamos a la deriva sublimes sin interrupción.

Daniel Bernabé